Dos joyas: la arquitectura y el vino D.O.
¿Has visitado una bodega alguna vez? Si no lo has hecho aún, tienes varios motivos para animarte. En los últimos años, muchas bodegas españolas han decidido apostar por un fascinante proceso de modernización, adaptando sus instalaciones y llegando a crear auténticas obras de arte.
En la localidad de Laguardia, en La Rioja Alavesa, encontramos la Bodega Ysios, obra del arquitecto Santiago Calatrava. Su inauguración en 2001 dio inicio a una serie de construcciones vanguardistas, también conocidas como «bodegas de autor», donde se combina la producción, degustación y venta de vino, además de permitirte pasear entre sus viñedos.

Arquitectura y vino mantienen una idílica relación. Otro ejemplo lo podemos encontrar en la localidad alavesa de Samaniego, en las Bodegas Baigorri, diseñada por el arquitecto Iñaki Aspiazu. Destacan sus instalaciones subterráneas y la caja de cristal que emerge totalmente integrada en el paisaje, dónde se puede contemplar todo el proceso de elaboración del vino.
En Ribera del Duero también encontrarás bodegas de marcado diseño vanguardista, una de ellas, Bodegas Portia, ha sido diseñada por el arquitecto Norman Foster. Acero, roble y vidrio son los materiales empleados para construir una planta de más de 12.000 metros cuadrados en forma de estrella aprovechando al máximo el entorno orográfico.

En la localidad vallisoletana de Peñafiel, Bodegas Protos, representa un ejemplo de modernismo. Diseñada por Richard Rogers junto a Alonso Balaguer y Arquitectos Asociados, representa un claro ejemplo de la adaptación del edificio a las extremas condiciones climatológicas de la zona. Cuenta con una bóveda soportada con grandes arcos de madera laminada, que contribuyen a reducir la radiación solar y a potenciar la transmisión térmica del terreno.
Otro ejemplo de la relación entre la arquitectura y el vino lo podemos encontrar en las Bodegas Marqués de Riscal, ubicadas en la localidad alavesa de Elciego. Diseñada por el arquitecto canadiense Fran O. Ghery, destacan en ella los distintos colores con los que ha querido representar el vino, rosa, para identificar el vino tinto, oro para representar la malla de las botellas de Marqués de Riscal y plata para identificar la cápsula de las botellas.
Otras bodegas también sobresalen por el entorno natural dónde están ubicadas. Así ocurre con Bodegas Real, situadas en medio de un pequeño valle serpenteado por el río Jabalón, en la finca Marisánchez, en Valdepeñas (Ciudad Real).
Si te gusta hacer turismo y disfrutar de nuevas experiencias, no lo dudes, apuesta por el enoturismo, una actividad que cada día engancha más. Además de degustar los productos de calidad de la zona que visites, también podrás conocer mejor los distintos tipos de vino, sus aromas, sus colores y cómo influye el paisaje en su sabor.