Me voy al pueblo en Semana Santa
Te toca otra vez ir al pueblo en Semana Santa ¿a que sí? Ya nos lo imaginábamos. Entre que has dejado para última hora mirar destinos más exóticos y que, reconócelo, tampoco tienes mucha pasta en el bolsillo, te toca otra vez ir al pueblo.
A ver, que no está mal, porque sabes que van todos los colegas y al final allí te montas unas parrilladas y unas barbacoas en las que Georgie Dann asaría sus chorizos parrilleros encantado de la vida. Pues sí oye, tan ricamente te vas al pueblo.
El pueblo, que es probable que sea de interior, lo que tiene de bueno es que te pilla igual de lejos de todas partes. Es decir, que si te tienes que animar a hacer una excursión, te da lo mismo una provincia que otra. Es más, casi te da igual una comunidad autónoma que otra. Has echado un vistazo y has visto que ahora todos los pueblos se han apuntado al enoturismo. Vamos que está triunfando lo de hacer rutas del vino y demás.
Hacer rutas del vino no es ir a lo loco bebiéndotelo todo. No. Es ir a visitar bodegas, a descubrir la historia de los sitios, su gastronomía, nuevos sabores, olores… En definitiva, es un poquito de cultura, que de hecho no te viene nada mal.
Las bodegas y las Denominaciones de Origen se han propuesto que sí o sí, conozcas el vino con Denominación de Origen que hay por tu zona. Catas, paseos, visitas guiadas… mil historias que no sabes ni que existen.
Por cierto, antes de ir quítate de la cabeza ideas tontas sobre el vino: que si hay que beberlo así, que si el aroma, que si los matices… ¡Olvídate! El vino es para disfrutarlo. Y se disfruta sobre todo cuando estás en compañía de quienes quieres. Con los amigos del pueblo o con los de la ciudad, con la pareja o con la familia. Con quien te apetezca.
Así que esta Semana Santa, un día, aunque sea un día, déjate llevar por el vino D.O. Saboréalo, descúbrelo y sobre todo disfrútalo.
Sólo nos atrevemos a darte un consejo: no esperes a que alguien diga que el vino está de moda. El vino, siempre está de moda.
Te dejamos una lista de Spotify para el viaje y para compartir un buen vino D.O. con amigos. Ya nos contarás qué tal a la vuelta.