«Leer puede ayudar a marcar la tableta de chocolate»
Iban Barrenetxea, Ilustrador

‘La Cata’ es uno de esos libros que no pueden faltar en una buena biblioteca. No solo porque el escritor de este fantástico relato corto es el galés Roald Dahl, sino porque los carismáticos personajes que intentan adivinar qué vino se ha servido durante una velada, han sido retratados por el ilustrador Iban Barrenextxea, (Elgoibar, 1973).
Iban siente una gran pasión por la lectura y por el dibujo desde niño. Con un enormetalento, ha conseguido dedicarse a lo que realmente le gusta, escribir y dibujar, convirtiéndose en uno de los mejores ilustradores de nuestro país. Reconocido internacionalmente con prestigiosos premios, conquista a los lectores de inmediato con sus expresivos y cuidados trazos, llenos de luz y color. Ha ilustrado más de una decena de libros, siendo además el autor del texto en varios de ellos.
En ‘La Cata’, Iban retrata a un grupo de amigos que durante una velada intentan adivinar el origen y el año de los vinos que se sirven durante una cena. Con una sutil ironía y delicadeza, las ilustraciones nos acompañan durante toda la lectura ayudándonos a visualizar la intensa trama, que se desenvuelve en una arriesgada y peligrosa apuesta.
¿Alguna vez te han retado a adivinar el origen o procedencia de un vino durante una cata?
Pues sí, he participado en alguna de las divertidas catas ciegas que organiza Diego Moreno (el editor de NørdicaLibros, todo un experto) durante la presentación del libro. Más o menos llego a identificar el tipo de uva, pero a partir de ahí fracaso estrepitosamente.

¿Hay algún lugar, personaje o situación que te haya ayudado a inspirarte para crear a los comensales que participan en la velada que describe Roald Dahl?
No hace mucho una persona que vive en Inglaterra vio las imágenes y exclamó: “¡Yo conozco a todos estos!”. El propio texto de Dahl es tan sugerente que me resultó relativamente sencillo crear ese elenco de personajes. No he tenido la “suerte” de conocer a una persona exactamente igual a George Pratt, pero por otro lado es un personaje con quien de una forma u otra todos nos hemos topado alguna vez. Dahl tiene esa capacidad de mezclar lo grotesco y lo cotidiano y convertirlo en una historia que uno no puede dejar de leer.
¿Para ilustrar ‘La Cata’ te has motivado bebiendo algún vino?
¡Litros y litros de té!
¿Qué les dirías a los jóvenes que no han saboreado aún el placer de leer?
A quienes no se acercan a un libro ni con un palo de escoba, les diría que aunque no está demostrado científicamente, leer ayuda a marcar la tableta de chocolate. Y si al final resulta que no funciona, disfrutar de una buena historia bien contada es mucho más divertido que hacer abdominales y ayuda a tener el cerebro en forma. Así que de todas formas salen ganando.
Como escritor y lector, ¿qué libro nos recomiendas leer mientras disfrutamos de una copa de vino?
Ejem… ¿La Cata de Roald Dahl? Bueno, supongo que eso es trampa, entonces… alguna de las divertidísimas novelas del profesor de Oxford y detective Gervase Fen del genial Edmund Crispin.
¿Qué sueles tener encima de tu mesa cuando estás trabajando?
Me relaja trabajar en un ambiente muy ordenado, así que lo único que tengo sobre la mesa además de las herramientas de trabajo son los codos.

¿Con qué escritor (vivo o no) te gustaría/te hubiera gustado compartir una charla y un vino con D.O.? ¿De qué hablarías con él?
¿Uno? Qué difícil. Ahora mismo —ya que estoy leyendo su autobiografía— escogería a Bertrand Russell. Le dejaría hablar a él de lo que le diera la gana mientras fuma en su inseparable pipa. Adoro a Bertrand Russell.
¿Cómo definirías el talento?
Creo que era una moneda que utilizaban los romanos. También hay otra cosa a la que llaman talento, pero yo creo que eso casi siempre no es más que dedicación y mucho, mucho, mucho, mucho trabajo.

‘La Cata’ ha sido editado por Nórdica Libros, cuya colección podrás descubrir si te acercas antes del 12 de junio a la Feria del Libro de Madrid.