Cosechar la magia
Estamos en plena vendimia. En estos momentos, mientras lees estas líneas, miles de personas trabajan para cosechar la uva en su mejor momento y conseguir la magia. La magia que contiene una botella de vino.
Las jornadas de vendimia son siempre diferentes. Por mucho que uno sea previsor, aquí quien manda es la uva. Estamos en el momento de cosechar los resultados de todo el trabajo realizado durante el año. La vendimia se caracteriza por su dureza, pero requiere también de una gran delicadeza, saber hacer y un enorme conocimiento.
Los que entienden de esto aseguran que el vino se hace en el campo. Una frase tan sencilla como ilustrativa. Esa labor va más allá del trabajo agrícola, es toda una expresión cultural de las zonas vitivinícolas de nuestro país. Tan diverso como la tradición vitivinícola de cada una de ellas. Todas las denominaciones de origen tienen una forma de vendimiar diferente, marcada por siglos de historia y por el territorio en el que se realiza. Cada denominación de origen se ha dotado de unas normas para garantizar que se hace de la forma acordada por los viticultores y los bodegueros de la misma. Normas que buscan siempre preservar la calidad del fruto y la autenticidad de la zona.
Que la uva haya sido trabajada con mimo durante el año, recogida y llevada a la bodega en el momento preciso y seleccionada en función del tipo de vino que se quiere conseguir son algunas de las condiciones para lograr elaborar el mejor vino. ¿Te has planteado qué pasaría si no se hiciera la vendimia en el momento justo y de la manera correcta? Influiría de manera directa en la calidad del vino. Para que esto no suceda, es imprescindible el trabajo conjunto de viticultores, técnicos, enólogos, bodegueros… Todos ellos reman en la misma dirección, con el objetivo común de lograr un vino de calidad, único y diferente del resto. Ese vino que descorchas cuando tienes ganas de darte un pequeño placer o de hacer especial cualquier momento, por cotidiano que pueda ser. Esa magia que acaba dentro de una botella y que habla de tantas cosas: del producto en sí, pero también de las personas que lo producen y elaboran y del territorio en el que nace.
Como decíamos, toda esa magia comienza en el campo, así que si no has tenido la ocasión de ver cómo se vendimia, te acercamos a ver este espectáculo inigualable con estas imágenes. ¡Que las disfrutes!
















